Cubierta III

Pues si… seguimos dale que te pego a la cubierta… en este tiempo de silencio blogueriano he de contaros que hemos avanzado bastante, aunque no puedo decir que no habrá una nueva entrada… espero que sea pronto para enseñaros el resultado casi-definitivo. Hablo de la cubierta…

La cosa es que, tras el contratiempo de semana Santa, y a mediados del mes de mayo empezamos con el enmasillado. Resina epoxy mezclada con microbalones y polvo de sílice. Hacemos de poco a poco, 150 grms; 250…400 grms. y vamos tapando las deformaciones de las chapas por el efecto del calor de la soldadura…

Empezamos por las cuatro bases de las escotillas, aquí nos recreamos y veo pasar los días sin un avance claro… primer error…

Segundo error, en plena faena sobre el doghouse, se me ocurre que puede quedar “muy chulo” que las placas solares que van sobre el doghouse, vayan encastradas… esto supone hacerles una base decente, sin bollos y equilibrada. Pegar una chapa de un grosor semejante al de las placas, que son de 2mm aproximadamente, pegarla pero llena de desmoldaste, para que no se peque la resina con la que vamos a rodearla… y se nos acaba el desmoldaste… así que recurro al viejo truco de usar cera natural para muebles. Pues resulta que aun existe la que viene en una lata redonda llamada Alex y que huele a infancia… al menos la mía, con mi madre y mi abuela dando cera, puliendo cera…

Ya tengo una capa de resina que no había calculado… crece y crece a base de milímetros… al final, la cama de las placas, perfectas… ahora hay que ajustar las medidas y espesores a todo lo demás… En definitiva, el trabajo del doghouse  ha sido faraónico.

La estructura, llena de tubos, asideros, soportes y demás postizos no llega la calificativo de faraónico… aquí nos podemos quedar con un jodidamente meticuloso…

Y he hablado de errores, porque estoy viendo que, de nuevo, todo está interrelacionado. Tienes que ir avanzando con mucho tiento para no acabar queriendo encontrar mazacotes de masilla allí dónde no debería de haber… Y entretenerse en finiquitar un detalle isla, sin pretender que una mano puesta sobre lo terminado porque has perdido el equilibrio, o un goteron de masilla cayendo en una zona que no ves, acaba dándote un billete al retoque con la lija.

Para daros una idea, el aspecto de la masilla es como si fuera yeso, pero duro como un cuerno… a esto hay que decir, que se trata se corregir defectos de la chapa, con lo que se ha de lijar con un taco de madera con lija pegada o grapada. Primero lija de grano 40, luego otra de grano 80… se pinta con Primer, de nuevo, y con el color gris se ven mejor las deformaciones. Luego se pasa de nuevo la lija y las zonas altas regresan al blanco y las profundas, dónde no toca la lija, mantiene el gris del Primer. Y vuelta a empezar, así todo el barco… así llevamos dos meses, cada día. Así se consigue que la zona lijada esté a la misma altura.

Mientras, hay que decidirse por las placas, una cama a medida obliga. Esto requiere equilibrar y ajustar los cálculos de consumo eléctrico. Además, hay que ir pensando en la pintura de cubierta… pero esto merece una entrada aparte, por lo increíble de la búsqueda…

Por otra parte, el primo de Elena en Congosto -en pleno Bierzo-, Clemente, está dando forma al congelador de inox, que le hemos pedido que fabrique… todas las medidas supercalculadas… hasta que nos damos cuenta de que no hemos dado el “clareo” de la junta de la tapa… solución de improvisación, porque ya está terminado…

Y como no puede ser de otra manera, el calor que soportamos en la cubierta, a partir de las 13h es de +13ºC que en el suelo donde descansa el Nerea. Y dentro… estamos a unos +4-5ºC que en la calle.

Pero no acaba ahí la cosa térmica. En la banda de Estribor, hay +4ºC que en Babor. Ya que el sol atiza si piedad en esa banda. Así que con este panorama, decidimos adelantar la hora de inicio de la jornada a las 5 de la madrugada. Y así a las 13:00 lo dejamos hasta el día siguiente…


 

No están habilitados los comentarios, si desea ponerse en contacto conmigo lo puede hacer en el siguiente correo electrónico:

veleronerea@gmail.com

enmasillado de los cordones de soldaduras

enmasillado de los cordones de soldaduras

enmasillado de los cordones de soldaduras

primer enmasillado del doghouse

primer enmasillado del doghouse

primer enmasillado del doghouse

enmasillado de los arrianos de los cadenotes

enmasillado de la base del soporte del carro del autovirante

vista de la regala y balcon de popa enmasillado

temperatura en cubierta a finales de mayo. 36ºC

temperatura a finales de mayo en la quilla, unos 6 minutos antes que la foto anterior

preparación de la cama de las placas solares. Con peso para mantener la chapa en su sitio

detalle de la placa que hace la cama del panel solar

el aspecto de camuflaje es debido a las capas de masilla y Primer puesto y lijado. En esta foto, es la lijada después de la tercera enmasillada. Sólo queda tapar los poros e imprimar

los retoques se dan con masilla azul, mas fina que la de relleno y con más facilidad para el lijado.

 

 

 

 

La cubierta Part. I

Las cubiertas son cada una de las superficies -suelos-  de una embarcación que, a diferentes alturas respecto de la quilla, afirmados sobre los baos, dividen el buque horizontalmente. El espacio entre cubiertas lo denominaremos entrepuente.

En embarcaciones deportivas o de eslora contenida la cubierta es la superficie horizontal pisable más alta. Es decir, la cubierta principal o de intemperie, de una embarcación de más eslora. O más sencillo aún, lo que se ve del barco si lo miras desde arriba.

En la cubierta van asentados los diferentes utensilios de acastillaje, el mástil (si no es pasante), los winches, los portillos, etc…

En el Nerea la cubierta es de aluminio, como el resto de la embarcación. La chapa es de 4mm con áreas de 5. En los pasillos y otras zonas se reforzó por iniciativa de MintYachts, siendo aprobado por el homologador el aumento de estructura frente a los planos constructivos aportados por Van de Stands.

Durante el tiempo que ha pasado desde que se construyó hasta hace pocas semanas, el proyecto ha estado sufriendo los rigores de la intemperie. Por lo que el aluminio estaba “sucio”. En la fase de preparación para pintar la cubierta, se optó por trabajar insitu. Para ello se construyó una estructura de acero y se recubrió con una lona de 15×20 metros. En la banda de Er, se usó de base la parte alta del contenedor de 40´dónde guardo mis herramienta y materiales. En previsión del viento dominante en Tarifa, que es siempre fuerte, se decidió usar sacos de grava fina de 20 kg. cada uno para mantener la lona en su sitio. La zona del cierre de proa, después de un par de formas diferentes, se optó por tensar la lona con pequeños polipastos a la cuna del Nerea y a las barras transversales.

sobre el contenedor

Nerea bajo palio

Y como no pudo ser de otra manera, desde que se colocó la lona no ha dejado de soplar de Sur o de Poniente, con días duros de hasta 50 nudos. Lo que obliga a reconocer los sacos de grava casi a diario y de usar alternativas para evitar que la lona cargue con viento.

Una vez que estamos a cubierto, el proceso es el siguiente. Limpieza del aluminio, lijado con roto orbital G40 hasta dónde llegue la máquina, aplicación de ácido fosfórico  H3PO4  .

El ácido fosfórico se diluye con agua lo que provoca su activación y facilita el trabajo de limpieza. Se frota con estropajo o con cepillo de metal para limpiar bien los cordones de soldadura. Nunca en sentido de vaivén, siempre en el mismo sentido. De esta forma la “porquería” no se restriega por la zona.

Una vez que está limpio, se aclara con abundante agua y un jabón neutro con desengrasante. Una vez seco, aplico una primera mano de Penguard Primer de Jotun. Posteriormente una segunda mano, generosa del mismo primer de Jotun.

Doghouse lijado, a falta del ácido

 

 

 

 

 

 

detalle de lijado y ácido

doghouse con la primera mano de Penguard Primer de Jotun 

Mindfulness o el lijado de la obra muerta

Mindfulness o el lijado de la obra muerta

Hace un par de semanas estaba debatiendo conmigo mismo si “ganar” o “perder” 250mm en el asiento de la zona de gobierno, en favor de la ducha. A ratos, ganaba la ducha a ratos la mesa de cartas…

Pero como no me decidía, opté por dejar “madurar” el resultado de tan difícil dilema con una actividad que me tuviera la neurona plenamente concentrado.

Así que llegue a la conclusión de que, no había mejor forma de concentrarme que en el consabido repetido de las acciones del cuerpo o repetir incansablemente un mantra. Para no entrar en temas que se alejan estrepitosamente de las líneas de este blog de construcción de un velero de aluminio, y aprovechando que quería inaugurar el, espero que tramo final, decidí lijar la obra muerta.

La voz anglosajona MINDFULNESS, para designar el clásico indio de Vipassana , para intentar ver la cosas tal y como son y no ver lo que nuestra imaginación se empeña en mostrarnos.

Explicado por un profano y de manera burda es la forma de llegar a la iluminación a través de la concentración. Existe en todas las religiones desde las semíticas hasta el sintoísmo.

En mi caso, yo alcancé la iluminación a través de la lija de grado 40 y la rotorbital… dándole un nuevo aspecto a la obra muerta

inicio de la primera fase de lijado de la obra muerta

Estado del aluminio antes y después de dos sesiones de lijado

 

Primera pasada de lija.

Primera pasada de lija. Grano 40. Banda de Br.

babor tras dos pasadas de lijadora. La segunda con rotorbital. Le falta una tercera con un grano fino y un poco de agua.

 

mi ropa de “meditar”

Bromas aparte, aunque muchos dejan esta fase para el final, yo he decidido dar avance por aquí por el atasco que tuve en la habilitación de la banda de estribor, aprovechando que el efecto es “brillante” muy de acuerdo a esta nueva fase de trabajo a pleno rendimiento durante el próximo 2018.

 

el botalón o la delfinera

Los argentinos llaman al botalón, delfinera. Y la verdad es que el nombre no tiene desperdicio. Según los diccionarios náuticos, no es lo mismo un botalón que una delfinera.

Delfinera: Tablón ancho que se ubica en proa y que permite maniobrar las velas de proa, reemplazando al botalón.

Botalón: Palo largo que sale fuera de la embarcación, para varios usos. En vergas , bauprés , o costado.
Bauprés de una embarcación pequeña.
Mastelero de un velero grande.

Dejando atrás el tecnicismo náutico, lo que llevan la mayor parte de los veleros de altura es un híbrido entre el botalón y la delfinera, y que me perdonen los puristas. Porque, pese a ser de gran utilidad para el arraigo de las diferentes velas de proa y portantes, a nadie se le escapa el placer de verse encaramado en la “punta” del velero. Y si aparecen delfines, pues día redondo.

tubo recién cortado, aprovechando las curvas

Aprovechando el tubo del antiguo arco me he apañado un botalón/delfinera. Está sin terminar, pero este es el proceso.

los tubos lijados, listos para soldar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estamos en proceso de instalación…

Hace unas semanas que terminamos la instalación, pero por diferentes motivos, no he actualizado el blog…

El resultado, mejor que narrarlo, lo muestro en imágenes.

presentación del túnel de cadena

 

prueba de la tapa

desde la proa

a falta de la llegada del ancla Knox, para establecer la altura real

 

 

 

 

 

 

 

Instalación del piloto de viento

El gobierno de una embarcación es muy divertido si sales un rato a navegar, pero se me hace pesado estar más de dos horas al frente del timón. Y se que no soy el único… Así que, desde siempre, se han buscado fórmulas para que haya a bordo un infatigable timonel, día y noche, que nos permita disponer de nuestro tiempo. Pilotos de viento, más o menos rudimentarios, con la botavara y elásticos, pilotos eléctricos…  lo cierto es que si uno planea largas travesías, necesita “alguien” que haga las horas muertas en cualquier circunstancia llevando el rumbo. Si bien es cierto que los pilotos eléctricos, han dado un paso de gigante, y ahora apenas consumen, que son discretos en espacio y en precio y sobre todo, son fiables. No deja de ser, a mi juicio, un elemento indispensable el piloto de viento para una travesía larga. Un piloto independiente, ajeno a los amperios y a cables sulfatados… y fiel al ángulo con el viento.

Un piloto eléctrico, necesita que le digas los grados a los que quieres ir, es decir, necesita un destino concreto. Entonces, independientemente del viento, te llevará a ese destino, con mayor o menor abatimiento, y siempre que le vayas ajustando las velas. Sin embargo, un piloto de viento, necesita que se trime -ajuste- con respecto al viento. Al ángulo que forma tu rumbo con la dirección del viento. Si el viento rola, el rumbo también cambiará. La verdad es que no es muy práctico en mares interiores con los vientos tan “variables y sucios”, pero en un mar abierto, con el viento establecido y velero equilibrado te guiará sin apenas tocarlo.

Hace unos meses, muchos meses, apareció un anuncio en La Taberna del Puerto, de un cofrade que vendía, a buen precio, un piloto de la marca argentina South Atlantic, modelo S600. En principio, es el siguiente modelo al que yo necesitaba por desplazamiento de la embarcación, pero… era una buena oportunidad. Y estaba en Málaga, que me pillaba de camino….

Bueno, en enero de 2017, me puse manos a la obra, para preparar la popa del Nerea para alojar el piloto.

Como no quería que sobresaliera de la popa, por aquello de la eslora máxima, decidí hacerle un hueco a medida… así que lo primero que hicimos fue sacar la plantilla de corte para un tubo de ese diámetro con respecto a los ángulos de las dos caras de la popa.

Cortado con el plasma de forma bastante rápida y limpia, procedimos a cerrar con una chapa de 5mm el agujero. Soldar los dos cadenotes que sujetarán la parte inferior del piloto. Soldar nuevamente el cadenote del backstay y retrasarlo unos 70 mm, con lo que apenas varía el ángulo diseñado por Van de Stadt. A falta de los brazos superiores, que los colocaré cuando acabe el trasiego de planchas de madera de arriba abajo…

espejo de popa con cadenote de backstay y marcada la línea de corte

otra perspectiva de la línea de corte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Linea de corte completa, vista desde abajo

vista desde el interior del barco del corte con el plasma.

 

 

 

 

 

 

corte realizado

el trozo cortado, con el cadenote

 

 

 

 

 

 

hueco realizado con ranura para el nuevo

cadenote del backstay

presentado la nueva chapa de cierre y el nuevo cadenote

 

 

 

 

 

 

soldando unos cordones

soldadura del nuevo cadenote del backstay

 

 

 

 

 

 

detalle de la soldadura del cadenote

piezas soldadas y repasadas

 

cadenotes inferiores del piloto de viento

detalle de los cadenotes

 

 

piloto colocado

el piloto desde la aleta de Er.

A bulto, una maqueta 1:1 del interior del velero

2015-10-07 09.02.53A bulto… De forma aproximadamente, sin un cálculo exhaustivo previo. Así define la RAE la forma con la que hemos empezado con los interiores.

10 tableros de DM, papeles con las medidas sacadas de los planos realizados con el Rhino hace meses, guantes, mascarillas, sierras circular y de calar… y el sábado nos ponemos a realizar unos interiores usables -es decir, que sin que sean con buenas terminaciones, uno se puede sentar o tumbar- respetando las medidas correctas. Avanzamos con rapidez, se trata de crear un boceto en 3D a escala 1.1 para ver si nuestros cálculos se corresponden…

Lo malo de esta madera es que pesa como un muerto; el tablero… cerca de 20 kilos cada uno… y esto hay que subirlo a bordo, meterlo con cuidado y moverlo varias veces para cortarlo dentro del barco. Y además es tóxico cuando se corta, porque aunque está fabricado con  virutas finas de serrín de pino radiata, la resina que lo une es sintética…

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Le Carré o salón con la encimera de la cocina en primer término

En fin, una joyita el material… y ni siquiera es tan barato… 2015-10-07 09.02.262015-10-07 09.02.532015-10-07 09.03.01