En busca del “mirlo Blanco” II

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Barco dentro de botella a tamaño descomunal en Greenwich. Enero de 2016

Un mes atrás, más o menos y durante unos días,  José Antonio y yo estuvimos recorriendo las terrazas de bares y chiringuitos de Alicante y El Campello con varios catálogos de acastillaje en las manos. Calculando el coste de armar un velero desde cero. Así que aquella sobremesa en la terraza del Hotel Hurricane, nos dedicamos a valorar los otros gastos. Lo que cuesta, legalizar lo que habíamos visto por la mañana y cuantificar el gasto de poner a flote el montón de aluminio que estaba en el rincón…

Conclusión: Hazle una oferta de compra, condicionada a que el proyecto se pueda homologar según los parámetros de la Unión Europea. Es decir, que salga del astillero con el marcado CE.

Dicho y hecho. Cuando llegó Horacio le propuse un precio más ajustado al trabajo que tenía por delante, con un contrato de arras, condicionado a que el proyecto tuviera el Certificado CE.

Esto que se dice en tres líneas, en realidad fue bastante tiempo. Horacio es un tipo con una vida llena de anécdotas. A quien le encanta contarlas… Y yo que tampoco soy mudo cuando estoy en mi salsa…  lo que me hubiera gustado es poder hacer una foto a la cara de Jose… que es mucho más directo y práctico… debe de ser su parte vasca ? …

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la sombra del Van de Stadt sobre la pared del taller al amanecer

 

Esa misma tarde nos volvimos para Madrid. Hicimos escala en Benalmádena y como es natural, durante la cena fuimos monotemáticos.

Llegados al lunes, me puse a buscar homologadores o empresas que me pudieran decir el coste de la operación y cual era el proceso. En pocas ocasiones recibí respuesta de las empresas y las que recibí hubo de dos tipos. Las que las contestaciones eran del todo condescendientes. Aun no se si esto fue mejor que las de una empresa que tenía que  estudiar “mi caso” con la junta de ingenieros…

Guardo un email de otro homologador, ultradidáctico a la par que pretencioso… Explicándome  lo complicado que es tener un velero y que debería de tener mucho cuidado de que no fuera un timo… que él no había oído hablar de ese diseño… que es muy raro que me lo quieran vender sin CE… Con este flipé tanto que tuve que volver a mirar que mail le había enviado. Y claro, cuando veo que mi mail explicaba con meridiana claridad que estaba comprando un proyecto de Van de Stadt, fabricado en aluminio por un astillero, no puedo dejar de sorprenderme de su respuestas de “manzanas traigo”.
Pero estos comentarios y actitudes son eternos en estas orillas… tal vez en otras también, pero como yo conozco estas… como cuando nos deleita con el Lazarillo de Tormes.

Comentándole estos mails a Gregory de Mintyachts, me dice que si quiero, él me puede poner en contacto con un homologador francés con el que trabaja habitualmente.

La verdad es que me jode que tenga que venir un tipo desde fuera para hacer una homologación… pero también me jode la forma que trata la Administración a los que disfrutamos del mar. Supongo que es igual de “bien” que siempre ha tratado este Estado a sus ciudadanos, o el pastor a sus ovejas…

«A cuanta miseria y fortuna y desastres estaremos puestos los nacidos, y cuán poco duran los placeres de esta nuestra trabajosa vida»

Pero esto es otra cuestión…

¿Playa o montaña?

El equipo de Mintyachts,  ha terminado las grandes soldaduras. Jimmy y Manolo se han peqado un buen tute, soldando la modificación de la bañera. Hemos levantado las brazolas unos 200mm, la terminación de popa otros 200, cambio de las tapas de acceso al tambucho de popa. El crashbox que separa dicho tambucho del resto del barco. Las galletas que alojarán los winches, bajar el piso de la mitad de la bañera para poder estar de pie dentro del doghouse. El propio doghouse… en fin,  un mes de enero y parte de febrero con mucha actividad.

 

 

brazola
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Detalle de la popa del Nerea, con un escalón y su nueva tapa de tambucho y de la brazola de Br.

 

Hemos llegado a ese punto, dónde me tengo que inclinar por uno de los dos caminos que tengo que recorrer para terminar:

  •  continúo con los interiores, fontanería, electricidad y carpintería
  •  continúo con los exteriores. Lija, Schochbritte, masilla y pintura de cubierta y obras viva y muerta.

La verdad es que me apetece mucho meterme con el interior. Yo creo que en parte es porque lo que más cómodo me siento. No es un camino ignoto. Tengo dudas y ciertas cautelas, porque no es lo mismo hacer instalaciones paralelas que una completa… y por otra parte, empezar a vestir el barco por dentro es como empezar a oler el mar.

Peeero, la realidad se vuelve a imponer. Si empiezo por el interior, las escotillas y portillos, van a estar puestos de cualquier manera, a medio siliconar. Tendré que levantarlos en dos o tres ocasiones para diferentes  tareas y no me apetece mucho que lo que tenga terminado se me llene de tierra con las levanteras de Tarifa. Así que le  voy a dedicar el siguiente paso a lijar, enmasillar y dejar listo para pintar el casco.

Pero yendo paso a paso, la semana que viene. Amoladora en mano, voy a ver si trato de dejar fino las soldaduras  y me pienso si merece la pena un chorreo del casco previa capa de imprimación. O si bien le meto horas a la lija y al Schochbritte.

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Vista de la bañera del Nerea desde popa, con el rebaje de la parte de proa del suelo y sin el doghouse.